The Guardian, diario del Reino Unido, publicó un artículo sobre el potencial turístico de Sudamérica, donde aporté con mi punto de vista a través de una entrevista con el periodista Chris Mons sobre cómo la biodiversidad de nuestra región se ha convertido en un atractivo para el turismo. El desarrollo del turismo de naturaleza no es solo una iniciativa que beneficia económicamente a la población local, sino que genera soluciones prácticas para la conservación de la biodiversidad del territorio. A través de la implementación de políticas públicas, se puede desarrollar una nueva forma de hacer turismo que comprometa a la comunidad con un gran número de objetivos ambientales y de sostenibilidad. Un ejemplo es el esfuerzo en la Reserva de Mashpi, en el Chocó Andino, uno de los lugares con mayor biodiversidad del planeta, a tan solo tres horas de la capital ecuatoriana. Este nido de vida, declarado por la UNESCO como Reserva de Biósfera en 2018, se genera por una serie de condiciones climáticas y geográficas, como el cruce de la línea ecuatorial con los Andes. En la reserva de Mashpi, construimos un lodge, siguiendo todos los protocolos de conservación y seguridad ambiental y, en poco tiempo, hemos logrado que este hotel sea uno de los más reconocidos y visitados por los amantes de la naturaleza, para observar unas 400 especies de aves, árboles y plantas únicas en el mundo. Este es un proyecto que apuesta por el ecoturismo, el desarrollo de las comunidades locales y la reducción del impacto de la actividad humana en el ambiente. Con la experiencia y resultados obtenidos, estoy trabajando por replicar esta idea en otros países, como Colombia. Compartí con Chris Mons, detalles sobre el pueblo de La Macarena, al sur de Bogotá, un lugar con un enorme potencial para desarrollar el ecoturismo, debido a su gran variedad de vida silvestre, su rica geología y un sinfín de maravillas naturales, como sus ríos multicolores de Caño Cristales, entre otros atractivos. Por mucho tiempo, el principal destino de naturaleza ha sido África y sus safaris. Sudamérica alberga una mayor biodiversidad de especies, siendo momento para aprovechar su potencial para el turismo de naturaleza. La mejor forma de impulsar la conservación de nuestra biodiversidad es logrando que la gente conozca todas las maravillas que ofrece Sudamérica y tome consciencia de la importancia de hacer otras formas de turismo más comprometidas con el ambiente.   Fotografías: Mashpi Lodge – Carlos Morochz Wildlife Photography / Lucas Bustamante Wildlife Photography / Andrew Coleman National Geographic Photographer   Leer la entrevista completa en el siguiente enlace