Actualmente hay una oportunidad muy grande para desarrollar esfuerzos conjuntos entre el Gobierno, el sector conservacionista y las organizaciones comunitarias de la Costa, Sierra y Amazonia para poder establecer el aprovechamiento de la protección de estos bosques, a través de mecanismos prácticos. ¿Cómo lograrlo? Comparto algunas ideas inspiradas en mi experiencia, donde he podido ver que cuando la economía, la sociedad y el ambiente se encuentran, surgen soluciones efectivas. Ahora el Cambio Climático nos amenaza de una manera realmente grande y es necesario que el Ecuador se prepare para aprovechar los recursos que el Acuerdo de Paris está dispuesto a entregar a aquellos países que hagan un esfuerzo especial para reducir las emisiones de gases de efecto invernadero. Rescato el Plan Socio Bosque como un mecanismo válido de compensación y pago de servicios ambientales a las comunidades que conservan los bosques. No obstante, los valores monetarios aún resultan marginales e insuficientes para abarcar todas las áreas que cumplen sus funciones de absorción a lo largo y ancho del país. Tenemos que transformar el proceso para que el bien más valioso que tengan las comunidades, desde el punto de vista de su economía, sean los bosques y esto les permitirá no solo tener el ingreso económico sino conservar su ecosistema, su hábitat, su cultura y sus tradiciones. Establecer un pago razonable por hectárea es un incentivo fundamental para minimizar las amenazas a la conservación de los ecosistemas frágiles. Cuando los ingresos son suficientes y cubren las necesidades humanas, el incentivo de la cacería, tala ilegal, agricultura o extracción de madera se reducen. Los precios que actualmente pueden llegarse a pagar por bosque premium, aquellos que tienen valores adicionales a la absorción del carbono cómo albergar alta biodiversidad, ser parte de hotspots o pertenecer a comunidades indígenas, pueden recibir pagos superiores a los de mercado. Esto es algo que no lo hemos aprovechado. A esto debemos sumar las confusas disposiciones constitucionales que impiden que se desarrollen estos esfuerzos. El Ecuador esta en una situación especial porque tenemos muchos bosques que podrían ser certificados y, por tanto, generar ingresos importantes. Si es que logramos que esos bosques estén calificamos como premium, que creo que tienen todas las condiciones para ello, podríamos hablar de pagos por encima de los $100 por tonelada, esto significa ingresos enormes para las comunidades que los conservan, pero adicionalmente los parques nacionales podrían también recibir ingresos para su mantenimiento, su uso controlado y para la investigación científica.