No estar a ajenos al destino del país
No estar ajenos al destino del país. Esa esa la razón por la que Roque Sevilla nunca ha descartado la opción de participar en la vida política del Ecuador.
“Considero que no es suficiente ser un buen empresario que cumple con la ley tributando lo que le corresponde y aporta al país con la generación de fuentes de empleo. Es imprescindible invertir el esfuerzo, la pasión, el intelecto en el servicio público. La experiencia en el ámbito privado, así como la gestión pública permiten comprender mejor las ventajas y dificultades de ambos sectores, así como la naturaleza misma tanto política como empresarial.
Recibir el mandato popular es recibir una orden, no solo una designación. Es aceptar trabajar a nombre de un tercero que es el ciudadano y ese servicio permite conocer una realidad que nos abre horizontes y amplía perspectivas de entendimiento. El esfuerzo que día a día realiza el pequeño comerciante, el artesano, el propietario de un negocio, así como el empresario importante, adquieren se hacen más evidentes y claros desde la gestión pública porque uno conoce muchas dimensiones de la realidad del país y la ciudad”.
“Mi primer aporte en el ámbito público fue desde la Dirección Nacional Forestal, en la época en que no existía el Ministerio del Ambiente. Entonces un agresivo plan de reforestación del país fue mi prioridad. Luego aporté al país desde la Asamblea Nacional Constituyente y como concejal y Alcalde de Quito.
.
Quito es una ciudad por la que siento gran amor e identidad, la calidad de su gente es excepcional y el desafío de ser su Alcalde me retribuyó con mucho cariño y gratitud de la gente”.
“Inicié el reordenamiento del comercio minorista de las calles y espacios públicos del Centro Histórico porque siempre estuve convencido del inconmensurable valor patrimonial y potencial turístico de esta joya. El proyecto de reubicación de los comerciantes se concretó en el gobierno municipal siguiente pero quedó muy avanzado en mi gestión, pues nunca antes la Alcaldía había decidido enfrentar este complejo tema. Iniciamos las negociaciones con los comerciantes, obtuvimos el financiamiento para la construcción de los centros comerciales populares, se concluyeron algunos y como en todo gobierno maduro y responsable, esto se convirtió en una política de ciudad continuada y concluida exitosamente por el Alcalde Paco Moncayo”.
La preocupación por el transporte fue vital para Roque Sevilla, por lo que afirma que “en apenas dos años de gestión, decidí impulsar el proyecto de vías exclusivas y construimos la Ecovía para dotar a la ciudadanía de servicio de buses articulados y no contaminantes que reemplazaron a las numerosas pequeñas unidades que circulaban caóticamente por la avenida Seis de Diciembre. También concluí la extensión del sistema trolebús hacia el sur de la ciudad en Quitumbe y la construcción del intercambiador de la Avenida Indoamérica.
Los servicios públicos recibieron de mi parte la mayor atención, especialmente el agua potable por lo que suscribimos un importante contrato para dotar de alcantarillado a la ciudad. Eso ha permitido que Quito cuente hoy con los niveles más altos de cobertura de este servicio en América Latina”.
“Cuando fui Alcalde – recuerda Roque Sevilla- debí enfrentar también la erupción del Volcán Pichincha, inactivo por más de 300 años. Esa fue una prueba de fuego para todos nosotros y asumí la responsabilidad de conducir los operativos de educación ciudadana, manejo del riesgo y demás. Fue una carga muy grande pero constituimos un gran equipo que desarrolló planes de contingencia y mantuvo informada a la ciudadanía que aprendió a superar el miedo y enfrentar esta realidad de la naturaleza con madurez y responsabilidad. Gracias a Dios no tuvimos desgracias que lamentar.”